Sobre la fragmentación social
por: Lic. Gimena Lorenzi
Mucho se dice en los discursos políticos sobre la “lucha contra la fragmentación social”, lo cierto es que no es tanto lo que se hace. dicho concepto trae aparejada la noción de crisis, sin embargo suelen existir, al menos, dos reduccionismos para explicarla, uno es dar cuenta de llas por medio de “economicismo” y otro por medio del “politicismo”. Bien sabemos que son sólo una parte de la explicación.
El concepto de fragmentación social es pluridisciplinar, y es imposible abordar la temática desde un único punto de vista. Como psicólogos y/o futuros profesionales necesitamos reposicionarnos para incluirnos en la discusión de esta temática. Nos debemos entonces un debate intelectual sobre esta problemática.
La fragmentación social incluye factores como: sentimientos de frustración y resentimiento, anomia, incumplimiento de las normas, abusos de poder, la falta de credibilidad en la dirigencia política, los procesos de vulnerabilización social, la falta de acciones concretas de inclusión, y con ello la disminución de educación en la población, el aumento de los niveles de pobreza material y simbólica, el aumento de la violencia, con crecimiento de los niveles de desigualdad, deterioro de los servicios públicos, etc.
Si como profesionales “psi”, realizamos explicaciones individualistas y psicologizadas de estos problemas sociales, no tenemos más que un diagnóstico y las motivaciones personales e individuales de cada sujeto analfabeto, delincuente, asocial o cualquier otra etiqueta que nos tranquilice, pero ello no implica ninguna acción colectiva que derive en una inclusión real de toda la población.
Los mecanismos del Estado terminan teniendo rasgos perversos y paliativos, pero las acciones integrales e integradas escasean. Sin embargo la potencialidad de las acciones colectivas producen cambios, aunque pequeños imposibles de invisibilizar.
Pensar la temática y adentrarnos en ella es el primer paso para que los ideales y las utopías se conviertan en hechos. Es necesario recrear y potenciar las fuerzas sociales y políticas, potenciar las instituciones hacia el bienestar colectivo, fortalecer la ciudadanía y las acciones éticas, la cultura de la solidaridad y repensar los espacios públicos como aquellos espacios de todos.
Reflexionar es el primer paso, pero no podemos quedarnos allí. Por ello te acompañamos en las acciones concretas y realizaremos un seminario de reflexión.

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